¿QUÉ
ES UN «EPI»?
Se entenderá por «EPI»(equipo de protección
individual) cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o
del que vaya a disponer una persona con el objetivo de que la
proteja contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud
y su seguridad.
También se considerarán como «EPI»:
»
El conjunto formado por varios dispositivos o medios que el fabricante
haya asociado de forma solidaria para proteger a una persona contra
uno o varios riesgos que pueda correr simultáneamente;
» Un dispositivo o medio protector solidario, de forma disociable
o no disociable, de un equipo individual no protector, que lleve
o del que disponga una persona con el objetivo de realizar una
actividad;
» Los componentes intercambiables de un EPI que sean indispensables
para su funcionamiento correcto y se utilicen exclusivamente para
dicho EPI.
» Los EPI deben utilizarse como parte de un programa global
que abarque la evaluación completa de los peligros, la
selección y adecuación correctas del equipo, la
formación y la educación de las personas que han
de utilizarlo, las operaciones de mantenimiento y reparación
necesarias para mantenerlo en buen estado de servicio y el compromiso
conjunto de directivos y trabajadores con el buen resultado del
programa de protección.
»
Los EPI son elementos esenciales de toda estrategia de control
del riesgo. Pueden utilizarse eficazmente si se conoce bien el
lugar que ocupan en la jerarquía de control. El uso de
EPI's debe apoyarse en un programa de protección personal
que garantice el funcionamiento de la protección en las
condiciones de uso previstas y que quienes deben llevarla sepan
usarla correctamente en su actividad laboral.
»
Los equipos de protección individual deberán utilizarse
cuando existan riesgos para la seguridad o salud de los trabajadores
que no hayan podido evitarse o limitarse suficientemente por medios
técnicos de protección colectiva o mediante medidas,
métodos o procedimientos de organización del trabajo.
OBLIGATORIO
Es básico que todos los EPI's cumplan con la obligación
por parte del fabricante del marcado CE establecidas en el artículo
10 del RD 1407/1992 de 20 de noviembre (transposición de
la Directiva 89/686/CEE, de 21 de diciembre). El marcado "CE"
se colocará y permanecerá colocado en cada uno de
los EPI fabricados de manera visible, legible e indeleble, durante
el período de duración previsible o de vida útil
del EPI
Sólo
podrán importarse, comercializarse y ponerse en servicio
los EPI's que garanticen la salud y la seguridad de los usuarios
sin poner en peligro ni la salud ni la seguridad de las demás
personas, animales domésticos o bienes, cuando su mantenimiento
sea adecuado y cuando se utilicen de acuerdo con su finalidad.
Especialmente
reseñable es la obligación, por parte del fabricante
y/o su mandatario en la Comunidad Económica Europea , de
suministrar una declaración de conformidad cuando se le
pida, de acuerdo con el mencionado artículo 10 del RD 1407/1992
de 20 de noviembre
Todos
los EPI's deben ir obligatoriamente acompañados de un "folleto
informativo" del fabricante, donde deberán constar:
» Nombre y la dirección del fabricante y/o de su
mandatario en la Comunidad Económica Europea
» Instrucciones de almacenamiento, uso, limpieza, mantenimiento,
revisión y desinfección.
» Rendimientos alcanzados en los exámenes técnicos
dirigidos a la verificación de los grados o clases de protección
de los EPI.
» Accesorios que se pueden utilizar en los EPI's y características
de las piezas de repuesto adecuadas.
» Clases de protección adecuadas a los diferentes
niveles de riesgo y límites de uso correspondientes.
» Fecha o plazo de caducidad de los EPI's o de algunos de
sus componentes.
» Tipo de embalaje adecuado para transportar los EPI's.
» Explicación de las marcas, si las hubiere.
» Nombre, dirección y número de identificación
de los organismos de control notificados que intervienen en la
fase de diseño de los EPI's
Elementos de un programa de protección
personal
La sencillez aparente de ciertos EPI puede llevar a subestimar
el esfuerzo y los gastos necesarios para utilizarlo de manera
eficaz. Los factores que dificultan la protección personal
eficaz están intrínsecamente vinculados con todo
método que se basa en la modificación del comportamiento
humano para reducir el riesgo y no en la incorporación
de la protección en el origen del riesgo. Con independencia
del tipo concreto de equipo protector, todo programa de protección
personal debe comprender unos elementos determinados.
Evaluación
del peligro
Para que la protección personal constituya una respuesta
eficaz a un problema de riesgo profesional, es preciso conocer
plenamente la naturaleza del propio riesgo y su relación
con el medio ambiente de trabajo en su conjunto. Aunque esto parece
tan obvio que apenas debería ser necesario mencionarlo,
la sencillez aparente de muchos EPI's induce a prescindir de este
paso de evaluación. Las consecuencias de proporcionar EPI's
inadecuados para los riesgos y el medio ambiente global de trabajo
van desde la resistencia o la negativa a llevar un equipo que
resulta inapropiado hasta la merma del rendimiento laboral y el
riesgo de lesión e incluso muerte del trabajador. Para
lograr un equilibrio adecuado entre riesgo y medida de protección,
es preciso conocer la composición y magnitud (concentración)
de los peligros (incluidos los agentes químicos, físicos
y biológicos), el tiempo durante el cual debe el dispositivo
ejercer un nivel determinado de protección y la naturaleza
de la actividad física que puede realizarse mientras se
usa el equipo. Esta evaluación preliminar del peligro constituye
una etapa de diagnóstico esencial que debe realizarse antes
de elegir la protección adecuada.
Selección
Al elegir un EPI es importante tener en cuenta que su objetivo
no es reducir el riesgo y la exposición a cero. La etapa
de selección está determinada en parte por la información
obtenida en la evaluación del riesgo, combinada con los
datos sobre el rendimiento de la medida de protección que
se prevé utilizar y el grado de exposición que seguirá
habiendo una vez aplicada la medida de protección personal.
Además de estos factores basados en el rendimiento, hay
directrices y normas prácticas de selección de equipos
con una lógica puede aplicarse a la selección de
todos los tipos de EPI en función de la naturaleza y la
magnitud del peligro, el grado de protección proporcionado
y la cantidad o concentración del agente peligroso que
seguirá existiendo y que se considerará aceptable
mientras se utilicen los EPI's. Los fabricantes de EPI facilitan
datos sobre el rendimiento del equipo, entre ellos los factores
de protección y atenuación. Combinando tres datos
esenciales -naturaleza y magnitud del riesgo, grado de protección
proporcionado y nivel admisible de exposición y riesgo
mientras se usa el equipo- se pueden seleccionar equipos y dispositivos
para proteger debidamente a los trabajadores.
Ajuste
Todos los EPI's deben ajustarse correctamente para que proporcionen
el grado de protección para el cual se han diseñado.
Además de influir en su rendimiento, el ajuste constituye
un factor importante para la aceptación del equipo y la
motivación de las personas que lo utilizan. Es poco probable
que se utilicen de la manera prevista los instrumentos de protección
mal ajustados o incómodos. En el peor de los casos, los
dispositivos mal ajustados, como la ropa o los guantes, pueden
constituir un peligro cuando se trabaja entre máquinas.
Los fabricantes EPI's ofrecen un gama de tallas y diseños,
y los trabajadores deben disponer de los protectores adecuados
para desempeñar las funciones previstas. El principio del
ajuste adecuado se aplica a todos los EPI's, con independencia
de que lo exija o no una norma determinada.
Las
exigencias mínimas relativas a la elección y utilización
de los EPI se fijan en el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo.
Formación y educación
Como las características de los EPI's obligan a modificar
el comportamiento humano para aislar al trabajador del medio ambiente
de trabajo (en lugar de aislar la fuente del riesgo del medio
ambiente), es poco probable que los programas de protección
personal den buenos resultados si no abarcan la educación
y formación completas del trabajador. Un sistema que controle
la exposición en el origen (como un sistema de ventilación
aspirante local) puede funcionar eficazmente sin intervención
directa del trabajador. Por el contrario, la protección
personal exige la participación y el compromiso totales
de quienes la utilizan y de los directivos que la proporcionan.
Los responsables de la gestión y el funcionamiento del
programa de protección personal deben estar formados en
la selección del equipo adecuado, la verificación
de su correcto ajuste a quienes lo utilizan, la naturaleza de
los peligros frente a los cuales el equipo debe ofrecer protección
y las consecuencias del mal funcionamiento o el fallo del equipo.
También deben saber reparar, mantener y limpiar el equipo,
así como identificar los daños y desgastes que se
produzcan durante su uso. Quienes utilizan EPI's deben conocer
la necesidad de protección, los motivos por los cuales
se utiliza en lugar (o además) de otros métodos
de control y las ventajas que se derivan de su empleo. Hay que
explicar con claridad las consecuencias de la exposición
sin protección y la forma en que el usuario puede detectar
si el equipo no funciona correctamente. Los usuarios deben recibir
formación sobre métodos de inspección, ajuste,
uso, mantenimiento y limpieza del equipo protector y deben conocer
las limitaciones de dicho EPI, sobre todo en situaciones de emergencia.
Mantenimiento y reparación
Para diseñar cualquier programa de protección personal
es imprescindible evaluar de forma completa y realista los costes
de mantenimiento y reparación del equipo. Los EPI's están
sujetos a degradación paulatina de su rendimiento en el
uso normal y a fallos completos en condiciones extremas, como
las emergencias. Al considerar los costes y las ventajas de utilizar
la protección personal como medio de control de riesgos,
es muy importante tener en cuenta que los costes de iniciar un
programa suponen sólo una parte de los gastos totales de
mantenimiento del programa a lo largo del tiempo. Las actividades
de mantenimiento, reparación y sustitución del equipo
deben considerarse costes fijos de ejecución del programa,
pues son esenciales para conservar la eficacia de la protección.
Estas consideraciones sobre el programa deben comprender ciertas
decisiones básicas, por ejemplo, si deben emplearse EPI
de un solo uso (de usar y tirar) o reutilizables y, en este segundo
caso, cuál es la duración del servicio razonablemente
previsible antes de que sea necesario sustituirlos. Estas decisiones
pueden ser muy obvias, como ocurre en el caso de los guantes o
mascarillas de protección respiratoria de un solo uso;
pero en muchas otras ocasiones es preciso evaluar con atención
si resulta eficaz reutilizar trajes o guantes protectores contaminados
por el uso anterior. La decisión de desechar o reutilizar
un dispositivo protector caro debe adoptarse después de
estimar con detenimiento el riesgo de exposición que implicaría
para un trabajador la degradación de la protección
o la contaminación del propio dispositivo. Los programas
de mantenimiento y reparación del equipo deben prever la
toma de decisiones de este tipo.
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