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Existen tres grupos de riesgos respiratorios:
»
Amenaza
de las vías respiratorias por acciones externas.
» Amenaza de la persona por acción a través
de las vías respiratorias.
» Riesgos para la salud o molestias, vinculados al uso de
equipos de protección respiratoria.
Los Equipos de Protección Respiratoria ayudan a proteger
contra los contaminantes ambientales reduciendo la concentración
de éstos, en la zona de inhalación, a niveles por
debajo de los límites de exposición ocupacionales.
Siempre
que en el lugar de trabajo se utilicen equipos de protección
respiratoria, debe implantarse un programa formal de protección
respiratoria. Este programa debe incluir la identificación
y evaluación de los contaminantes presentes. Se debe hacer
especial énfasis en la educación del personal que
vaya a utilizar los equipos, organizando cursos de formación
y haciendo seguimiento de su efectividad. Además deben
establecerse programas de mantenimiento, limpieza y almacenamiento
de los equipos y asegurar su cumplimiento diario. El programa
de protección respiratoria y las actividades de formación
deben quedar documentadas para que puedan ser entendidas y consultadas
por todo el personal implicado. Para implantar un programa de
protección respiratoria se recomienda seguir los siguientes
pasos:
» Identificar los contaminantes presentes. Antes de seleccionar
un equipo de protección respiratoria, es importante identificar
y cuantificar los contaminantes frente a los que hay que protegerse.
Los contaminantes aerotransportados se dividen en dos grupos,
estos son: partículas, y gases y vapores. Las partículas
a su vez pueden encontrarse en forma de polvos, nieblas o humos.
Además será necesario comprobar si existe deficiencia
de oxígeno y/o temperaturas extremas.
» Entender el efecto de los contaminantes en la salud. Una
vez identificados los contaminantes, es necesario entender cómo
pueden afectar al cuerpo humano si son inhalados. Esta información
es una parte vital de la formación que debe proporcionarse
a los usuarios de los equipos, ya que les permite entender las
razones por las que deben utilizar el equipo que tienen disponible.
» Seleccionar el equipo de protección respiratoria
adecuado. Deberá hacerse siempre por una persona que conozca
las condiciones de trabajo y los beneficios y limitaciones de
los equipos de protección.
» Formar a los trabajadores en el uso y cuidado de los equipos.
Una vez que un equipo de protección respiratoria ha sido
correctamente seleccionado es esencial formar al usuario en el
correcto ajuste, uso, mantenimiento y cuidado del equipo. Es también
muy importante hacer demostraciones prácticas de la colocación
y de los métodos de comprobación de ajuste facial,
para que el trabajador esté adecuadamente protegido.
Tipos de equipos de protección
respiratoria
Los equipos de protección respiratoria se clasifican en
dos grupos:
Equipos
Filtrantes.- (dependientes del Medio Ambiente) Son equipos
que utilizan un filtro para eliminar los contaminantes del aire
inhalado por el usuario. Pueden ser de presión negativa
o de ventilación asistida, también llamados motorizados.
Los equipos motorizados disponen de un moto-ventilador que impulsa
el aire a través de un filtro y lo aporta a la zona de
respiración del usuario. Pueden utilizar diferentes tipos
de adaptadores faciales: máscaras, cascos, capuchas, etc.
Por
otro lado, los equipos de presión negativa son aquellos
en los que, al inhalar, el usuario crea una depresión en
el interior de la pieza facial que hace pasar el aire a través
del filtro. A su vez se subdividen en:
»
Equipos filtrantes sin mantenimiento: también llamados
autofiltrantes. Son aquellos que se desechan en su totalidad cuando
han llegado al final de su vida útil o capacidad de filtración.
No necesitan recambios ni mantenimiento especial, puesto que la
práctica totalidad de su superficie es filtrante. Pueden
llevar o no válvulas de exhalación e inhalación,
y cubren nariz, boca y barbilla.
» Equipos con filtros recambiables: a diferencia de los
anteriores, se componen de una pieza facial que lleva incorporados
dos filtros que se desechan al final de su vida útil. Dado
que la pieza facial es reutilizable, en este tipo de equipos es
necesario realizar una limpieza y mantenimiento periódicos.
Las piezas faciales pueden ser de media máscara, o completas
Equipos
Aislantes.- (independientes del Medio Ambiente) Son equipos
que aíslan al usuario del entorno y proporcionan aire limpio
de una fuente no contaminada. Proporcionan protección tanto
para atmósferas contaminadas como para la deficiencia de
oxígeno. Se fundamentan en el suministro de un gas no contaminado
respirable (aire u oxígeno). Existen dos tipos:
» Equipos de línea de aire que aportan aire respirable
a través de una manguera, requieren un compresor, junto
con sistemas de filtración y acondicionamiento del aire
para proporcionar calidad respirable. Las principales ventajas
de estos equipos son la comodidad para el usuario y la cantidad
prácticamente ilimitada de aire disponible.
» Equipos autónomos, que llevan incorporada la fuente
de aire respirable, aportan el aire respirable desde unas botellas
de aire comprimido que se llevan a la espalda. Los de Presión
Positiva son los que ofrecen un mayor nivel de protección.
Se utilizan principalmente para situaciones de emergencia, cuando
existe o se presupone que hay deficiencia de oxígeno, muy
altas concentraciones de contaminantes o condiciones llamadas
IDHL (inmediatamente peligrosas para la salud o la vida).
Características,
prestaciones y limitaciones
Como se indica anteriormente, no existe un equipo ideal para todos
los tipos de contaminantes. A continuación se incluye información
general sobre dichas instrucciones y limitaciones, pero el usuario
siempre debe revisar el embalaje y folleto de instrucciones con
atención para información más específica:
Los
EPI que vayan a proteger las vías respiratorias deberán
permitir que el usuario disponga de aire respirable cuando esté
expuesto a una atmósfera contaminada y/o cuya concentración
de oxígeno sea insuficiente. La protección contra
los contaminantes se obtiene reduciendo la concentración
de éstos en la zona de inhalación por debajo de
los niveles de exposición recomendados. El grado de estanquidad
de la pieza facial, las pérdidas de carga en la inspiración
y, en los aparatos filtrantes, la capacidad depurativa serán
tales que, en una atmósfera contaminada, la penetración
de los contaminantes sea lo suficientemente débil como
para no dañar la salud o la higiene del usuario.
Si
hay posibilidades de deficiencia de oxígeno, hay que medir
el contenido de oxígeno del espacio de trabajo de que se
trate. La clase de equipo de protección respiratoria que
puede utilizarse (de purificación o suministro de aire)
dependerá de la presión parcial de oxígeno.
Como los purificadores de aire sólo limpian el aire, debe
haber suficiente oxígeno en la atmósfera para mantener
la vida.
El
uso incorrecto de los equipos puede resultar en una sobreexposición
al contaminante y causar un accidente o enfermedad profesional.
Por ello, para conseguir una protección adecuada es necesario
seleccionar correctamente el equipo, y formar al usuario en su
correcta utilización y mantenimiento.
Limitaciones
generales de uso
Los equipos de protección respiratoria filtrantes
no proporcionan oxígeno y no deben utilizarse en atmósferas
deficientes en oxígeno que contengan menos del 19,5% en
volumen. No se deben utilizar si las concentraciones de contaminantes
son inmediatamente peligrosas para la salud o la vida (IDLH),
cuando dichas concentraciones sean desconocidas o excedan los
niveles máximos establecidos por los organismos legislativos.
Los equipos de presión negativa o cualquier tipo de equipo
con pieza facial ajustable a la cara no debe usarse cuando la
persona tiene barba, patillas o características faciales
que pudieran impedir el contacto directo entre la cara y la pieza
facial.
Filtros
En equipos de presión negativa, los filtros de partículas
deben desecharse cuando se note un aumento de la resistencia a
la respiración. En equipos motorizados, la saturación
del filtro de partículas se detecta porque el equipo no
alcanza el caudal mínimo de diseño. Los filtros
de gases y vapores deben cambiarse cuando se detecte olor o sabor
del contaminante en el interior de la máscara o adaptador
facial. Cuando el contaminante no tiene buenas propiedades de
aviso se recomienda el uso de equipos aislantes puesto que no
se puede detectar por olor la saturación del filtro
Definiciones
TLV Valor Límite Umbral: representa la
concentración de una sustancia en suspensión en
el aire por debajo de la cual se cree que casi todos los trabajadores
pueden exponerse repetidamente día tras día sin
sufrir efectos adversos para la salud. Son publicados anualmente
por la ACGIH (American Conference of Govemmental Industria/ Hygienist).
TLV-TWA
Valor Límite Umbral - Media Ponderada en el Tiempo: concentración
media ponderada en el tiempo, para una jornada normal de trabajo
de 8 horas y una semana laboral de 40 horas, a la que pueden estar
expuestos casi todos los trabajadores, repetidamente día
tras día, sin efectos adversos.
TLV-STEL
Valor Límite Umbral - Límite de Exposición
de Corta Duración: exposición media ponderada en
un tiempo de 15 minutos, que no se debe sobrepasar en ningún
momento de la jornada laboral, aun cuando la media ponderada en
el tiempo que corresponda a ocho horas sea inferior al TLV-TWA.
Las exposiciones por encima del TLV-TWA hasta el valor STEL no
deben tener una duración superior a 15 minutos ni repetirse
más de cuatro veces al día. Debe haber por lo menos
un periodo de 60 minutos entre exposiciones sucesivas de este
rango. No es un límite de exposición independiente,
sino que más bien completa al TLV-TWA cuando se admite
la existencia de efectos agudos de una sustancia cuyos efectos
tóxicos son, principalmente, de carácter crónico.
TLV-C
Valor Límite Umbral - Techo: Es la concentración
que no debe sobrepasarse en ningún momento durante la exposición
en el trabajo.
IDLH
Concentración considerada como inmediatamente peligrosa
para la salud o la vida, tal como publica NIOSH (National Institute
for Occupational Safety and Health, Publicación N°-90-117.
Umbral
Olfativo El método para definir y determinar los
umbrales olfativos varía considerablemente, dando lugar
a una significativa dispersión de valores para numerosas
sustancias. Además cada persona puede responder de forma
diferente ante un mismo olor. Ante una determinada concentración,
una persona puede oler y reconocer el olor, mientras que otra
no puede apenas percibirlo. Los valores dados deben tomarse con
precaución, ya que pueden no ser representativos de la
capacidad olfativa de los trabajadores en cada caso particular.
El
"factor de protección"
El factor de protección (FPA) mide el comportamiento estimado
de un equipo de protección respiratoria y describe la relación
entre la concentración de un agente nocivo en el aire ambiental
y la concentración en el aire respirado por el usuario
de un equipo de protección respiratoria. Es el parámetro
que define la eficiencia del equipo.
La concentración del agente nocivo en el aire respirado
es debida: a la penetración de aire ambiental a través
del filtro, a la falta de estanqueidad de la válvula de
exhalación, de la conexión entre filtro y portafiltros
y de todos los restantes elementos de unión entre las distintas
piezas del equipo, así como, en, particular, a un ajuste
deficiente del adaptador facial a la cara del usuario.
Cuanto mayor sea el factor de protección, mayor será
la protección respiratoria conseguida. Cuando se desee
obtener la concentración máxima a la que se puede
utilizar el equipo, debe multiplicarse el factor de protección
de dicho equipo por el valor límite ambiental para la exposición
diaria del agente nocivo. (ver definiciones)
En el folleto informativo del fabricante figura información
sobre el factor de protección del equipo. En general, estos
datos se basan en los resultados de ensayos realizados en laboratorios,
por lo que dicha protección puede ser menor en la práctica.
El factor de protección asignado figura en cualquier reglamento
vigente sobre uso de equipos de protección respiratoria
El
índice de peligro.- La concentración medida
o estimada de un contaminante se divide por su límite o
valor orientativo de exposición para obtener el índice
de peligro correspondiente. Se elige un equipo de protección
respiratoria en relación con este contaminante, que tenga
un factor de protección asignado superior al valor del
índice de peligro. En muchos países se asigna a
la semimáscara un factor de protección de diez.
Se supone que la concentración en el interior del equipo
de protección respiratoria se reduce en un factor de diez,
es decir, en el FPA. Así, para una exposición al
estireno (límite de exposición de 50 ppm) con todos
los datos medidos en el lugar de trabajo inferiores a 150 ppm,
el índice de peligro es de 3 (es decir, 150 ÷ 50
= 3). Un equipo de protección respiratoria de semimáscara
con un factor de protección asignado de 10 garantizará
que la mayor parte de los datos no medidos estarán muy
por debajo del límite asignado. En algunos casos en los
que se toman muestras del “peor caso posible” o en
los que sólo se recogen unos pocos datos, hay que utilizar
el sentido común para decidir si los datos son suficientes.
Selección
de equipos de protección respiratoria
Recomendaciones a tener en cuenta para la selección de
equipos de protección respiratoria:
» La
elección de un protector debe ser realizada por personal
capacitado, con la participación y colaboración
del trabajador y requerirá un conocimiento amplio del puesto
de trabajo y de su entorno (por ejemplo, hay que saber si el trabajador
estará dentro de la zona peligrosa continuamente o de forma
intermitente durante el turno de trabajo y si el trabajo es ligero,
medio o pesado). En el caso de uso continuo y trabajo pesado,
sería preferible utilizar un equipo de protección
respiratoria de peso ligero.
» El folleto informativo referenciado en el R.D. 1407/1992
contiene, en la(s) lengua(s) oficial(es) del Estado miembro, todos
los datos útiles referentes a: almacenamiento, uso, limpieza,
mantenimiento, desinfección, accesorios, piezas de repuesto,
clases de protección, fecha o plazo de caducidad, explicación
de las marcas, etc.
» El empresario debe confeccionar una lista de control,
con la participación de los trabajadores, haciendo referencia
al inventario de riesgos e influencias externas para cada sector
de la empresa o ámbito de actividad que presente riesgos
distintos. Se ha demostrado fundamental para la adecuada elección
de los distintos modelos, fabricantes y proveedores, que dicha
lista forme parte del pliego de condiciones de adquisición.
» Antes de comprar un equipo de protección de las
vías respiratorias, éste debería probarse
en el lugar de trabajo en caso de ser factible.
» Es importante tener en cuenta el aspecto ergonómico
para elegir el que mejor se adapte a las características
personales del usuario. El usuario debe participar en esta decisión.
Algunas características a tener en cuenta son:
» Pérdida reducida de la capacidad visual y auditiva.
» Menor peso posible.
» Arnés de cabeza con sistema de ajuste cómodo
para condiciones de trabajo normales.
» Las partes del adaptador facial que estén en contacto
con la cara del usuario deben ser de material blando.
» El material del adaptador facial no debe provocar irritaciones
cutáneas.
» Filtro de ajuste correcto y de dimensiones reducidas (no
deberá reducir el campo de visión).
» El equipo debería dificultar lo menos posible la
respiración del usuario.
» Olor agradable o, mejor aún, inodoro.
» Uso de gafas y otros protectores incompatibles con el
equipo.
» Pelo facial (trabajadores con barba y/o bigote, etc.).
» Trastornos de la salud (circulatorios, respiratorios,
embarazo, etc.).
» Problemas cinemáticos (movilidad reducida).
» Toma de determinados medicamentos que puedan aumentar
el efecto del agente nocivo.
» Problemas neurológicos y/o psicológicos
(claustrofobia, etc.).
» Información insuficiente sobre el modo de utilizar
el equipo.
» Uso de equipos de protección respiratoria
Algunas indicaciones prácticas de interés en los
aspectos de uso y mantenimiento del protector son:
» Los
equipos de protección de las vías respiratorias
están diseñados de tal manera que sólo se
pueden utilizar por espacios de tiempo relativamente cortos. Por
regla general, no se debe trabajar con ellos durante más
de dos horas seguidas; en el caso de equipos livianos o de realización
de trabajos ligeros con interrupciones entre las distintas tareas,
el equipo podrá utilizarse durante un periodo más
prolongado. Hay que resaltar la importancia del ajuste de acuerdo
con las instrucciones del fabricante para conseguir una protección
adecuada.
» No seguir todas las instrucciones y limitaciones de uso
del equipo y/o no llevarlo puesto correctamente durante todo el
tiempo de exposición al contaminante, puede reducir su
eficacia y resultar en enfermedad o incapacidad. Abandone inmediatamente
el área contaminada si siente mareo, irritación
u otro malestar, si el equipo se daña, si la respiración
se hace difícil, o si nota el olor o sabor de los contaminantes.
» Antes de utilizar un filtro, es necesario comprobar la
fecha de caducidad impresa en el mismo y su perfecto estado de
conservación, con arreglo a la información del fabricante,
y, a ser posible, comparar el tipo de filtro y el ámbito
de aplicación. Se aconseja al empresario que precise en
la medida de lo posible el plazo de utilización (vida útil)
en relación con las características del protector,
las condiciones de trabajo y del entorno, y que lo haga constar
en las instrucciones de trabajo junto con las normas de almacenamiento,
mantenimiento y utilización.
» Antes de empezar a utilizar equipos de protección
respiratoria, los trabajadores deben ser instruidos por una persona
cualificada y responsable del uso de estos aparatos dentro de
la empresa. Dicho entrenamiento comprenderá también
las normas de comportamiento en situaciones de emergencia.
» Se recomienda que todos los trabajadores que utilicen
equipos de protección respiratoria se sometan a un reconocimiento
del aparato respiratorio realizado por un médico. La frecuencia
mínima de estos reconocimientos debería ser la siguiente:
» Cada tres años para trabajadores de menos de 35
años.
» Cada dos años para trabajadores de edad comprendida
entre 35 y 45 años.
» Cada año para trabajadores de más de 45
años.
» Es importante también que la empresa disponga de
un sencillo sistema de control para verificar que los equipos
de protección respiratoria se hallan en buen estado y se
ajustan correctamente a los usuarios, a fin de evitar cualquier
situación de riesgo. Estos controles deberán efectuarse
con regularidad.
» El fabricante del equipo debe suministrar información
sobre el manejo, la limpieza y la desinfección del aparato.
Cuando el equipo sea utilizado por más de una persona,
deberán solicitarse varios ejemplares.
» Es necesario velar sobre todo porque los aparatos no se
almacenen en lugares expuestos a temperaturas elevadas y ambientes
húmedos antes de su utilización, de acuerdo con
la información del fabricante; las cajas deben apilarse
de forma que no se produzcan deterioros.
» Se debe controlar especialmente el estado de las válvulas
de inhalación y exhalación del adaptador facial,
el estado de las botellas de los equipos de respiración
autónomos y de todos los elementos de estanqueidad y de
unión entre las distintas partes del aparato.
» Deberá solicitarse al fabricante un catálogo
de las piezas de recambio del aparato.
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